Noche de multiple placer
Por pulido • 17 Mar, 2009 • Sección: Hetero - Trío/orgía, ~Portada~Hoy vuelvo a escribir después de mucho tiempo, y la verdad es que a consecuencia de las locuras que viví en un viaje anterior a Santa Cruz, todo tomo un rumbo tan loco que realmente decidí parar de todo eso.
Hable con mi esposo y le pedí que intentemos tener una vida sexual \”normal\”, que si bien disfrutaba del sexo y la libertad sexual que teníamos, al mismo tiempo quería parar de todo eso.
Así estuvimos bastante tiempo, y si bien ambos disfrutamos bastante del sexo entre ambos, después de un tiempo, parecía que algo faltaba en nuestra relación, un día mi esposo me comentó que le había escrito al correo que usábamos para nuestros \”juegos\” un colombiano que vendría a Bolivia, a La Paz, y le gustaría hacer un trío con nosotros, que había visto mis fotos en una página swinger y que solo llegaba a La Paz, pero si le confirmábamos el trío vendría a Cochabamba solo por eso, y que también había mandado fotos, y que si no quería verlas.
Nos acomodamos frente a la computadora, y mi esposo abrió el correo del colombiano, era un morocho realmente lindo, negro, atlético, de ojos verdes y con una verga realmente grande.
Mientras mi esposo iba pasando las fotos, empezó a acariciarme, yo solo viendo las fotos ya estaba mojada de excitación, y las caricias de mi esposo sobre mi cuerpo iban haciendo que mi excitación vaya aumentando.
Mi esposo levanto mi vestido, me quitó la tanguita, sacó su verga, e hizo que me siente sobre su verga, como mi conchita estaba mojada y por el peso de mi cuerpo, su verga se clavo en mi conchita de un solo golpe, yo gemí de placer y un poco de dolor por la clavada que había recibido.
Sin dejar de acariciarme, y follarme, mi esposo me decía si me hubiese gustado que la verga que estaba dentro mío hubiese sido del colombiano, yo estaba tan excitada por la verga y las manos de mi esposo, así como por la visión de la verga del colombiano le dije que si, que me gustaría sentir la verga del colombiano dentro mío.
Aún así follándome, me dijo que como el colombiano llegaría dentro de dos días a La Paz, si yo quería podíamos decirle que venga a Cochabamba para el trío, en medio de la excitación y sin pensar le dije que si, el sin dejar de follarme contestó al correo diciéndole que venga y que haríamos el trío.
Del escritorio, fuimos al dormitorio y continuamos follando, sentía la verga de mi esposo dura, tan dura, como no la había sentido en mucho tiempo, y yo misma estaba con una excitación incontrolable.
Pasaron los días, y el jueves por la tarde llamó mi esposo para decirme que el colombiano estaba llegando esa noche a las ocho y media de la noche procedente de La Paz, y que solo estaría en Cochabamba dos horas porque tenía que hacer una conexión y pasar a Santa Cruz para volver a su país y que teníamos que ir a esperarlo.
Le dije si estaba hablando en serio, el no me dijo ni si, ni no, solo hizo un comentario gracioso y colgó, yo sinceramente no lo tome en serio, creí que estaba jugando.
Me volvió a llamar a eso de las 8:00 p.m. para decirme que el colombiano le había llamado del aeropuerto de La Paz para confirmarle que estaba ya embarcado en el avión para Cochabamba, así que me pasaría a recoger en unos 15 minutos para ir a esperarlo al aeropuerto, y que como ya eran las ocho, con seguridad ya estaba en el aeropuerto y próximo a salir, así que me dijo que me ponga algo sexy y lo espere lista, sin darme tiempo a nada, colgó.
Un sentimiento de deseo y excitación se apodero de mi, mi conchita empezó a humedecerse, busque ropa interior sexy, me puse un vestido que se abre adelante con botones y una tanguita de encajes.
Mi esposo llegó a las 8:15 más o menos, y cuando iba a subir me dijo que me suba al asiento de atrás.
Mientras íbamos camino al aeropuerto, me dijo que el avión ya había llegado, y me pidió que me quite el vestido y me eche de frente al asiento dejando mi traserito hacia arriba.
Estaba tan deseosa de seguir con el \”juego\”, que no dije nada, me quite el vestido y me eche en el asiento trasero.
Llegamos al aeropuerto, mi esposo se comunico con el colombiano por celular, y le dijo en que parte del parqueo del aeropuerto lo esperaríamos, así estuvimos unos segundos, entonces sentí que la puerta de adelante se abría, y entro el colombiano, mi esposo lo saludo, y le dijo que creía que verme así casi desnuda sería su bienvenida a Cochabamba.
Mi esposo y el colombiano hablaron algo que no llegue a escuchar, luego el colombiano se paso al asiento de atrás, y mientras mi esposo encendía el vehículo e iba saliendo del aeropuerto, el colombiano se acomodó, bajo su cabeza entre mis piernas, las separó y empezó a chupar mi conchita haciendo a un lado mi tanguita.
El colombiano me decía que le encantaba mi piel y que tenía una conchita deliciosa sin dejar de lamerla y de ir acariciando mi cuerpo, el hombre realmente sabía lo que es dar sexo oral a una mujer, me estaba enloqueciendo de deseo y placer, quería gritarle que ya no siga y que de una vez me folle, pero al mismo tiempo no quería que deje de hacerme lo que hacia en mi conchita con su boca, mientras sus manos recorrían mi cuerpo y se ocupaban de mis senos.
En esa situación y por esta locura de excitación, mi mano busco su verga, hasta que la encontró, el colombiano entendió y la libero de su pantalón, tuve una reacción inesperada, en cuanto la tome, instintivamente la solté, lo que tenia en mis manos era una verga descomunal tanto en grosor como en tamaño, pero mi deseo era tanto que nuevamente la tome y empecé a acariciarla.
Esta situación, de tener al colombiano enloqueciéndome con su boca en mi conchita y al tener su verga descomunal en mi mano, hicieron que mi excitación a esa altura ya no tenga ningún control, necesitaba mas, y mas, quería sentirlo dentro mío, le pedí que me folle ahí mismo que ya no aguantaba mas, que quería sentirlo dentro.
Aún con el vehículo en movimiento en dirección al motel, el colombiano se acomodo entre mis piernas, acomodo la punta de su verga en mis labios vaginales y empezó a meterme poco a poco, la posición en la que estábamos, yo echada de espaldas con las dos piernas sobre los cabezales del asiento del auto, me tenían totalmente abierta, eso fue facilitando para que la gran verga del colombiano vaya entrándome mas y mas.
Sentía como si un tronco me estuviese atravesando por la mitad de mi cuerpo, yo empecé a gemir y pedirle más y mas y que no pare que siga que quería tenerlo todo dentro mío.
Era una sensación de placer única, era increíble como mi conchita se iba devorando esa tremenda verga gruesa y larga, tenía la sensación que su verga ya estaba a la altura de mi garganta, pero seguía entrando y entrando mientras la metía y sacaba, me metía un poco mas y mas, hasta que me metió toda en un solo impulso.
Ese último embate en mi conchita me saco un gemido de placer, pero al mismo tiempo sentí como si mi cuerpo se hubiese partido en dos, el colombiano dejo de moverse, yo no quería moverme por miedo a que me duela, pero mi conchita se fue acostumbrando a esa verga enorme, y fui yo la que empecé a mover suavemente mi cuerpo, el colombiano entendió que estaba lista para seguir.
Entonces nuevamente empezó a moverse lentamente, su verga entraba y salía de mi conchita en un ritmo lento, y poco a poco fue aumentando y aumentando sus movimientos, eso nuevamente volvió a descontrolarme de placer y volvía a pedirle una y otra vez que me folle que no pare que siga.
Mi esposo nos dijo que teníamos que acomodarnos porque habíamos llegado al motel y teníamos que entrar, yo le dije que si no podíamos seguir así como estábamos que quería seguir así follando en el auto, estaba tan excitada que no quería que el colombiano salga de dentro de mí.
Mi esposo me dijo que estaba bien y que buscaría calles desiertas, vacías para no tener problemas y así podamos seguir follando.
Entonces el colombiano volvió a clavarme totalmente su verga como diciéndome que el tenia el control de la situación con su verga, no se como me hizo girar dentro el auto, y el quedó sentado en el asiento e hizo que me sentara sobre su verga, en esa posición mi conchita ya no podía abrirse como antes, por lo que empecé a sentir que al entrar su gran verga parecía lastimarme, pero no era así, yo estaba tan mojada por la excitación, que sentía que los jugos de mi excitación se deslizaban por mis muslos.
Con su verga clavada en mi conchita, el colombiano empezó a acariciar mis senos de una forma maravillosa, nadie hasta ese día los había tocado de esa forma, era realmente algo increíble, la situación, el hecho de estar en el auto en movimiento por una avenida desierta y medio oscura, aunque a instantes pasaba uno que otro auto, pero eso no me importaba, es mas aumentaba mi morbo y mi excitación, mi esposo manejando, y yo siendo follada por un negro colombiano, con su verga totalmente clavada en mi, mientras el tocaba a gusto mi cuerpo.
Era toda esta mezcla que hacia que mi excitación este en un punto increíble, mientras el colombiano se movía para darme mas placer con su verga, sus manos acariciaban mis senos provocándome gemidos mas y mas fuertes, y yo no dejaba de decirle que siga que no pare que me enloquecía de placer, el motivado por mis palabras empezó a meterme su verga mas y mas rápido, tomo mis nalgas en sus manos y empezó a subirme y bajarme con su verga clavada en mi conchita.
Este ritmo loco de sube y baja me descontrolo totalmente, le pedí que quería nuevamente echarme y que me vuelva a clavar su verga echada en el asiento, el colombiano me acomodó en el asiento, yo abrí mis piernas y las coloque sobre los cabezales de los asientos, lo que me dejaba totalmente abierta y a su disposición, entonces el me metió su verga totalmente, en esta posición lo sentía mas dentro mío, y el podía moverse mucho mas libre, lo que me daba mas placer.
En esa posición, el colombiano se acomodo bien entre mis piernas y con su enorme verga ya clavada en mi conchita, empezó a moverse en un mete y saca realmente fuerte, rápido, y al mismo tiempo tan bien acompasado que volvió a descontrolarme de tanto placer que me estaba dando.
Yo volví a pedir nuevamente casi a gritos gimiendo de placer que me de mas y mas y que no pare, que siga follándome, estuvimos así hasta que lo sentí inundarme de su eyaculación, fue una descarga fuerte que sentí dentro mío, el sentirme inundada de su semen me provocó un orgasmo intenso, pero corto, y nuevamente se despertó el libido en mi, no quería terminar ahí, quería mas y mas.
El colombiano, se levanto mientras su verga perdía fuerza, le dijo a mi esposo que si podíamos dejarlo en el aeropuerto o algún lugar donde sea fácil para el tomar un taxi para ir al aeropuerto.
Parece que mi esposo nunca se alejo demasiado de la zona del aeropuerto, porque llegamos en poco minutos, lo dejamos y mi esposo llevó el auto a un lugar del parqueo apartado de los demás vehículos.
Estacionó el auto, paso al asiento de atrás donde yo aún estaba desnuda, me abrazo, me beso y me preguntó si lo había disfrutado, le dije que si, el me dijo que nunca me había visto tan locamente excitada y descontrolada, le dije que si, pero que quería sentirlo a el dentro mío en ese mismo instante.
Mi esposo, hizo que me eche en el asiento, saco su verga y empezó a follarme ahí mismo en el parqueo del aeropuerto, yo empecé a pedirle mas y mas, estaba realmente descontrolada quería mas y mas sexo, quería mas y mas verga.
Me preguntó si quería que vayamos a otro lugar, le dije que si, que me lleve donde el quiera y que me haga lo que quiera, mi esposo me beso y me dijo que era una putita y una perrita arrecha, yo le decía que si, pero que no deje de follarme.
Se levantó, me dijo que me quede así desnuda y que iríamos a continuar a otro lado, porque seguir así en el estacionamiento del aeropuerto era peligroso.
Mientras dirigía mi esposo el automóvil en la dirección que el había decidido sin comentarme, coloco su mano entre mis piernas y empezó a masajear mi conchita y de rato en rato metía uno o dos dedos dentro de mi conchita, yo estaba totalmente desnuda recostada en el asiento trasero del automóvil.
Si bien los vidrios traseros del auto son un poco oscuros, al pasar bajo los faroles de luz creo podía verse mi desnudez, pero estaba aún tan excitada que no me importaba, estábamos en una avenida, cunado llegamos al semáforo mi esposo detuvo el auto justo al lado de un camión.
Se adelanto un poco al camión de manera que el chofer quedó a la altura de la parte trasera del auto, bajo un poco la ventana trasera, de manera que desde la altura en la que se encontraba el conductor del camión, podía verme así desnuda sin ningún problema.
Cambio el semáforo, y mi esposo empezó a avanzar el auto lentamente de manera que el camión se mantenga al lado nuestro, mi esposo bajo un poco mas el vidrio trasero, e hizo que abra aún mas mis piernas con su mano metida en mi conchita.
Así llegamos hasta el siguiente semáforo, la avenida estaba totalmente desierta, era una zona donde nadie se detiene en los semáforos, pero ahí estaba mi esposo regalándole al chofer del camión la visión de mi desnudez completa.
El camionero empezó a tocar su bocina de rato en rato, entonces mi esposo me pregunto si realmente estaba dispuesta a hacer lo que sea para satisfacer mi deseo de tener mas sexo y si quería como le había dicho sentirme una verdadera puta y una perra arrecha.
Yo ya no razonaba, si bien el colombiano me había dado un placer realmente loco e increíble, también había despertado en mi, un deseo incontenible de sexo y placer. Le dije que estaba dispuesta a lo que el quiera, y que era su esclava, su perra, su puta, y que haría lo que el quiera, pero quería ser follada como perra, como puta.
Mi esposo se adelanto al camión y puso luces de parqueo y se estaciono en un lugar oscuro de la avenida, sentí que el camión se detuvo detrás nuestro, desde donde estaba no podía ver bien, pero pude ver que mi esposo le hacia señas con su mano al chofer para que se acerque.
Escuche cerrarse la puerta del camión, mi esposo se bajo, converso algo con el camionero, luego mi esposo subió al auto, y me dijo que estaba de suerte y que esa noche cumpliría mi fantasía de follar en el camarote de un camión.
El camión se adelanto y nosotros los seguimos hasta una especie de plaza vacía y bastante amplia, donde habían otros camiones estacionados, mi esposo estacionó el auto al lado del camión, se bajo, abrió la puerta trasera y me dijo que baje así desnuda, que no había nadie, así que nadie me vería y que suba así desnuda al camión.
Quise decir que no, pero se abrió la puerta del camión, mi esposo me tomo de la mano y me jalo, yo solo atine a pararme y sin darme cuenta ya estaba dentro del camión, me pasaron al camarote, ahí recién pude ver bien, era de esos camiones que tienen un camarote enorme y también vi que no solo estaba el chofer, sino que en total eran tres hombres.
Mi esposo sin muchos rodeos y como yo estaba desnuda, les dijo que bajen y que subirían de uno en uno, mientras ellos bajaban, mi esposo separo mis piernas, saco su verga y empezó a follarme, eso encendió inmediatamente mi excitación total, me perdí, mientras me metía su verga me decía que esa noche iba a ser la putita y la perrita de los camioneros, yo le decía que si, me preguntaba si me gustaba estar follando en el camión, yo le decía que si, que siga que no pare de follarme, mi esposo sabe como enloquecerme de placer, y cuando lo hace pierdo totalmente el control mismo sobre mi, y solo quiero sexo y sexo.
Mi esposo me estaba dando una follada increíble, entonces sentí las manos de uno de los camioneros sobre mis senos y empezó a acariciarme, luego coloco su verga en mi mano y yo empecé a masturbarlo, quiso colocar su verga en mi boca para que se la chupe, mi esposo le paso un preservativo, se lo colocó y nuevamente lo puso en mi boca, yo esta vez abrí mi boca y recibí su verga, entonces sentí la presencia del otro camionero que también empezó a tocar mi cuerpo, mi esposo se hizo a un lado, le paso otro preservativo y le dijo que podía follarme a gusto, el camionero se colocó el preservativo, se acomodó entre mis piernas y empezó a follarme.
Mientras un camionero me follaba, el otro tenía su verga en mi boca, la situación de estar así desnuda en el camarote del camión, y siendo follada por la boca y en mi conchita por los dos camioneros me tenía realmente loca de excitación, hasta que sentí que el camionero que tenía su verga en mi boca lleno el preservativo de su placer, entonces el camionero que follaba mi conchita aumento el ritmo y también termino.
Mientras ambos pasaban a la parte delantera del camión, entro el otro camionero, mi esposo le paso el preservativo y le dijo que se eche con su varga hacia arriba, me dirigió e hizo que me siente encima del camionero, la verga de este era mayor, mas grande y gruesa que las de los otros, cosa que me encanto mientras me clavaba su verga.
Mientras yo subía y bajaba con la verga del camionero clavada en mi conchita, mi esposo empezó a besarme y a acariciar mi cuerpo, haciendo que mi excitación vaya aumentando mas y mas, entonces se colocó detrás de mí, le dijo al camionero que retire su verga, el la saco y yo así aun en la misma posición, recibí desde atrás en mi conchita la verga de mi esposo, mientras me follaba, lubricó su dedo en mi conchita y empezó a meterme un dedo en mi culito.
Siguió así un tiempo, solo lo suficiente para ir dilatando un poco mi anito, luego retiro su verga de mi conchita, y así totalmente lubricada por mi excitación empezó a meterme su verga en mi anito, fue metiéndome lentamente, el camionero entendió que tenía que ayudar, así que empezó a masajear mi conchita para aumentar mas y mas mi excitación.
Así mi esposo fue metiéndome mas y mas su verga en mi anito, cuando ya tenia mas o menos mas de la mitad de su verga en mi culito, le dijo al camionero que me meta su verga en mi conchita con cuidado.
Mi esposo dejo de empujar su verga en mi anito, entonces el camionero empezó a meterme su verga en mi conchita, tenia las dos vergas clavadas por delante y por atrás, poco a poco los dos fueron encontrando el ritmo para mover sus vergas dentro mío sin lastimarme. Era una verdadera locura lo que estaba sintiendo, era creo que lo que le faltaba a esa noche para poder sentirme totalmente satisfecha sexualmente.
Los dos continuaron así moviéndose lentamente, hasta que sentí que tenía las dos vergas totalmente dentro mío, yo pedía mas y mas, gemía de placer, a ratos mi esposo tenía que taparme la boca por lo fuerte que gemía de tanto placer.
Entonces como si se hubiesen puesto de acuerdo, mi esposo y el camionero empezaron a moverse mas y mas rápido, uno sacaba un poco su verga y el otro me clavaba hasta el fondo, eso me tenía en las nubes de tanta excitación, mi cuerpo empezó a casi temblar de tanto placer, creo que tuve dos o tres orgasmos seguidos, entonces se dio algo como mágico, me vino un orgasmo tan fuerte, que creo que les transmití a mis dos folladores mi placer, que prácticamente terminamos los tres juntos.
Todavía adormecida por tanto placer baje del camión aún desnuda, subí al auto, mi esposo me pidió que aún no me vista, que quería que llegue así a la casa, yo le dije gracias por esa noche de placer, me levante y le di un beso, el acaricio mi cuerpo y me beso, entonces partimos hacia nuestra casa, yo solo atine a taparme con mi vestido, pero así aún desnuda como el quería.
